Ir al contenido
664 200 2844 Col. Madero (Cacho), Tijuana Inscripciones abiertas · Ciclo 2026 – 2027
Agenda tu visita

Berrinches: qué pasa por dentro y qué hacer sin gritar

Por qué a los dos años el berrinche es esperable, qué hacer durante y —lo más importante— qué hacer después, cuando ya se calmó.

Para las familias··7 min de lectura

Un berrinche en el súper es, para casi cualquier familia, una de las situaciones más incómodas de la crianza. Ayuda saber que no es un fallo educativo: es una etapa del desarrollo, y tiene una explicación bastante concreta.

Qué está pasando

Entre los dos y los cuatro años, el niño ya tiene deseos muy claros y muy poca capacidad de regularlos. Quiere algo, no lo consigue, y la emoción lo desborda antes de que pueda encontrar palabras. No es manipulación: es desbordamiento.

Por eso razonar durante el berrinche no funciona. En ese momento, la parte del cerebro que escucha argumentos está fuera de servicio.

Durante: tres cosas

  1. Seguridad primero: que no se lastime ni lastime a nadie.
  2. Cerca y en silencio. No hace falta hablar; hace falta estar.
  3. Menos palabras y más tono: una frase corta, dicha despacio.

Sostener el límite no significa discutirlo. «Ya te dije que no» repetido veinte veces alarga el episodio; una vez dicho, basta con quedarse.

Maestra de Reguilete abrazando a un niño y hablando con él a la altura de sus ojos
Inteligencia emocional: primero se nombra lo que se siente.

Después: el momento que más sirve

Cuando ya pasó y el cuerpo se calmó, viene lo educativo. Ahí sí se nombra: «te enojaste muchísimo porque querías la paleta». Y ahí se ofrece la alternativa: «la próxima vez puedes decirme ‘quiero’ y yo te contesto».

Ese diálogo de treinta segundos, repetido durante meses, es lo que convierte el berrinche en palabras. No pasa a la primera ni a la décima.

Qué evitar

  • Ceder a mitad del berrinche: enseña que el volumen funciona.
  • Amenazar con algo que no vas a cumplir.
  • Reírse o grabarlo.
  • Etiquetar al niño: «eres un berrinchudo».
  • Pedir perdón por él ante extraños mientras aún llora.

Cuándo pedir ayuda

Si los berrinches son muy frecuentes después de los cinco años, duran mucho más de veinte minutos, aparecen con agresión constante o hay retrocesos en lenguaje, sueño o control de esfínteres, vale la pena consultar. En Reguilete la dirección está a cargo de psicólogas clínicas y ofrece orientación a las familias cuando hace falta.

Sigue leyendo

Otros artículos para familias